De vaca, avena, soja o cabra. Y la mejor leche es…
“La variedad que más se bebe en
España es la semidesnatada de vaca, con un consumo que supuso en 2013 el 42,6%
de la leche envasada”
Una visita al lineal de la leche
de cualquier gran superficie basta para darse cuenta de que la "familia
láctea" ha crecido: a las clásicas (de vaca: entera, semidesnatada,
desnatada) se han unido las enriquecidas, la de cabra, la de soja, avena, arroz
o almendras. Pero no todo es leche. Hay que fijarse bien en el etiquetado para
comprobar que en muchos casos la denominación es "bebida vegetal" o
"bebida láctea". La Unión Europea solo permite el uso de la palabra
"leche" para referirse a la de origen animal, según el Reglamento
1308/2013. Incluso obliga a indicar en el envase la especie animal de la que
procede la leche si no es bovina; por ejemplo, la de cabra. Por tanto, las
bebidas vegetales, llamadas popularmente "leche de soja, arroz, almendras
o avena", no son leche. Y en cuanto a las leches enriquecidas, según
explica el profesor Ángel Gil Hernández, catedrático de Bioquímica y Biología
Molecular de la Universidad de Granada y presidente de la Fundación
Iberoamericana de Nutrición(FINUT), "cuando incluyen ingredientes que no
son propios de la leche, por ejemplo, ácidos grasos Omega 3, se consideran
preparados lácteos". Aclarada la cuestión formal, la pregunta de fondo es:
¿qué indicación puede tener cada una desde el punto de vista de la salud?
Leche de vaca: nutricionalmente, la más completa
Esta leche aporta proteínas de
alto valor biológico e hidratos de carbono, fundamentalmente en forma de
lactosa, además de grasas, calcio, magnesio, fósforo, cinc y otros minerales,
así como vitaminas del grupo B y vitaminas A y D, según el informe científico
La leche como vehículo de salud para la población, elaborado conjuntamente por
la Fundación Iberoamericana de Nutrición (FINUT) y la Fundación Española de
Nutrición (FEN). La variedad que más se bebe en España es la semidesnatada
–según el mismo informe–, donde figura que en 2013, el consumo supuso el 42,6%
de la leche envasada. ¿Cuándo conviene la leche baja en grasas? Según Ángel
Gil, en caso de sobrepeso u obesidad se suele aconsejar la desnatada o
semidesnatada, "variedades que también pueden ser útiles en adultos y
personas mayores de 65 años que quieran controlar la ingesta de grasas
saturadas", apostilla. En cuanto a los niños, Patricia Nevot, dietista-nutricionista
del Centro Alimmenta en Barcelona, recomienda la entera para menores de 4 años,
a no ser que el médico indique lo contrario. "Cubre, en suma, un alto
porcentaje de las recomendaciones diarias de nutrientes para el ser humano. El
calcio de la leche de vaca presenta también una elevada biodisponibilidad, ya
que se absorbe en un 32 %. En el caso de sus variedades desnatadas y
semidesnatadas, el aporte calórico es menor y, por lo tanto, también lo es su
contenido en vitaminas A y D (por esta razón, existen la leches
enriquecida)", explicó a BUENAVIDA Marta María Suárez López, presidenta de
la Asociación de Dietistas-Nutricionistas de la Comunidad de Madrid (ADDINMA).
Leche sin lactosa: solo para intolerantes
Recomendada para quienes sufren
intolerancia a la lactosa, el azúcar de la leche. Estas personas tienen déficit
de lactasa, una enzima que se encarga de descomponer la lactosa para que el
intestino pueda absorberla. Entre el 20 y el 40% de la población española
podría sufrir este problema, según la Fundación Española del Aparato
Digestivo(FEAD) . Pero desde esta misma entidad también se advierte de que el
autodiagnóstico debe evitarse, ya que la variedad e inespecificidad de los
síntomas (hinchazón abdominal, diarrea, gases abdominales, flatulencia, dolor
abdominal, retortijones, náuseas o vómitos) puede llevar a confundir la
intolerancia a la lactosa con otras patologías. "Muchas personas la están
tomando sin diagnóstico médico y esto no es correcto porque la lactosa cumple
funciones importantes, como es la absorción del calcio, además de mejorar la
microflora intestinal", alerta el profesor Ángel Gil. Hay que destacar que
el diagnóstico no requiere pruebas invasivas, se realiza mediante un sencillo
test de aliento.
Leche de cabra: regular para la dieta, excelente para la digestión
Sus propiedades organolépticas
(color, olor, sabor) son ligeramente diferentes de la de vaca: más blanca, más
ácida y un poco más espesa. Contiene más grasa y proteína que la de vaca,
"por lo que se recomienda beber menos cantidad en comparación con la de
vaca, ya que proporciona más energía", indica Ángel Gil.
Un estudio realizado en la India
en el que se llevó a cabo un análisis comparativo de las proteínas de la leche
de vaca y de la de cabra, concluyó que esta última podía ser una alternativa
hipoalergénica a la leche de vaca en la dieta humana. "Puede dar menos
alergia en individuos cuya reacción con la de vaca no es muy aguda, pero esto
hay que tomarlo con mucha precaución y debe comprobarse siempre bajo control
médico", advierte Gil. La Fundación Española de Nutriciónla recomienda
para personas con problemas digestivos, como úlceras, gastritis o trastornos
hepáticos. En España, según Capricare, que comercializa leche infantil de
cabra, ya supone un 10,7% de la producción lechera total.
Leche de soja: una alternativa diez para alérgicos
"Sin diagnóstico médico de
alergia o intolerancia, la leche de soja no se recomienda como sustituto de la
de vaca, porque no es tan completa desde el punto de vista nutricional"
Se trata de una bebida vegetal,
elaborada a base de soja, indicada para personas alérgicas a la proteína de la
leche de vaca o con intolerancia a alguno de sus componentes y para los
vegetarianos. El profesor Ángel Gil insiste en que sin diagnóstico médico de
alergia o intolerancia no se recomienda como sustituto de la de vaca,
"porque no es tan completa desde el punto de vista nutricional, ya que la
leche de vaca posee proteínas de alto valor biológico (98% frente al 70% de la
soja)", apunta. Los alérgicos, que deben evitar la leche y los productos
que la contengan (listado en la página web del Ministerio de Sanidad),
encuentran en esta bebida vegetal una alternativa a los lácteos. El doctor
Jesús Román Martínez, presidente del Comité Científico de la Sociedad Española
de Dietética y Ciencias de la Alimentación (SEDCA), explica que de todas las
bebidas vegetales alternativas a la leche de vaca, la que presenta mayores
ventajas y similitudes es la de soja, ya que no contiene grasas saturadas y es
sencillo complementarla con calcio. "Además, la proteína de soja y las
isoflavonas que pasan a la bebida pueden tener ciertos beneficios sobre la
disminución de algunos factores de riesgo cardiovascular y mejorar la fortaleza
ósea", dice. La nutricionista Patricia Nevot recomienda que los
vegetarianos, en concreto, la tomen enriquecida con vitamina B12 y calcio, ya
que su dieta puede ser deficitaria en estos micronutrientes.
Leche de avena, arroz o almendras: mejor enriquecidas
Al igual que la de soja, estas
bebidas vegetales se recomiendan en caso de alergia o intolerancia a algún
componente de la leche o como alternativa para los vegetarianos. "Las
proteínas que contienen poseen un valor biológico inferior al de la soja (50%
frente al 70% de la soja), de ahí que si se toman a diario como sustituto de la
leche de vaca, se deba compensar ingiriendo otro tipo de proteína de alto valor
biológico en la dieta, como por ejemplo huevos o pollo", aconseja el
profesor Ángel Gil. En cuanto a su composición, Patricia Nevot aconseja revisar
el etiquetado y elegir aquellas que estén enriquecidas principalmente en
vitamina D, calcio y B12. Como utilidad saludable, la nutricionista destaca que
la de arroz puede ayudar en caso de problemas gastrointestinales (diarrea), por
su capacidad astringente. Nutricionalmente, son las tres muy similares. Guíese,
pues, por su paladar.
http://elpais.com/elpais/2015/09/01/buenavida/1441119078_897506.html















